La Policía Nacional de Murcia revisará todos los permisos de residencia concedidos en los últimos tres años a inmigrantes subsaharianos tras la desarticulación de un grupo de falsificadores de documentos para conseguirlos, una pesquisa que puede llevar a los agentes a examinar hasta un millar de tarjetas.
Según informó hoy en rueda de prensa el comisario jefe de la Brigada de Extranjería y Documentación, Juan Francisco Alcaraz, la revisión de los permisos se realizará en principio desde los otorgados en 2003 hasta la actualidad.
No obstante, podría ampliarse a un período más amplio si se constata que las actividades delictivas del grupo desarticulado, compuesto por tres personas, se remontan a años anteriores, añadió.
El grupo estaba liderado por B.G., de 48 años y nacionalidad ghanesa, conocido como Mister T, con quien colaboraban la también ghanesa J.O., de 34 años, que trabajaba en un bar de Murcia y captaba clientes que querían obtener permisos, y por el nigeriano P.H.N., de 41 años, quien lo hacía desde un locutorio cercano a la estación ferroviaria del barrio del Carmen, en Murcia.
Las pesquisas comenzaron a principios de año, cuando los agentes destacados en la oficina única de extranjería de Murcia detectaron a varios ciudadanos subsaharianos con pasaportes falsos cuando tramitaban la solicitud de su permiso de residencia.
Paralelamente, hasta la Policía llegaron informaciones de que un grupo de subhasarianos estaba facilitando documentación falsa a ciudadanos de Ghana, Camerún, Nigeria, Togo y Costa de Marfil para que pudieran regularizar su situación legal en España.
El pasado martes fue detenido en la oficina de extranjería G.P, de 22 años y nacionalidad ghanesa, quien identificó al cabecilla de la banda, tras lo que se procedió a la detención de éste y al registro de su domicilio.
En su interior se hallaron decenas de pasaportes de las nacionalidades citadas y otros documentos, como certificados de empadronamiento, cartillas de ahorro y contratos laborales, también necesarios para tramitar el permiso de residencia.
Indagaciones posteriores permitieron detener a los ghaneses O.S., de 26 años, y D.O, de 25, a quienes el cabecilla había alquilado su documentación para que pudieran trabajar en España, así como a los colaboradores de Mister T, que tenía alquilados dos pisos en los barrios murcianos de La Paz e Infante Don Juan Manuel.
En uno de ellos vivían 11 personas, y en otro, 17, todos ellos allí inscritos por Mister T para que lograran el certificado de empadronamiento y otros beneficios del Ayuntamiento de Murcia.
Los otros seis detenidos, que pasaron hoy a disposición judicial junto a los cinco anteriores, tienen nacionalidad ghanesa (2), nigeriana (2), guineana (1) y sudanesa (1), quienes comenzaron a declaran ante el juez hoy.
El comisario explicó que las tarifas que debían pagar los clientes iban desde los 1.500 euros que costaban los de Nigeria y Ghana, los más numerosos entre los incautados, hasta los 3.000 de los de Togo, pasando por los 2.500 de los de Costa de Marfil.
El cabecilla comenzó trabajando como traductor en un bufete de abogados españoles de Murcia que se dedicaba a tramitar la documentación de extranjeros para lograr permisos de trabajo y residencia, tras lo que instaló este negocio por su cuenta.
Llevaba once años en España, donde tiene permiso para hacerlo permanentemente, pero se dedicaba oficialmente a la carpintería, aunque sus vecinos aseguraban que trabajaba en la construcción.
El comisario concluyó que lo que en realidad tenía era una asesoría especializada en falsificación de documentos -cuyos originales eran traídos desde el Africa subsahariana y a los que se cambiaba la foto y los datos de la página bibliográfica-, con los que estafaba a ciudadanos de diversos países de esa zona.