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Jueves, 30 de marzo de 2006
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REGIÓN
REGIÓN MURCIA
La conexión cartagenera
El que fuera gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Marbella, Juan Antonio Roca, prosperó a la sombra de Jesús Gil hasta convertirse en uno de los personajes más influyentes de la Costa del Sol
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El hilo de la complicada madeja de corrupción urbanística en Marbella tiene una de sus puntas en Cartagena, tierra del que fuera gerente de urbanismo marbellí, el promotor Juan Antonio Roca, un hombre con una biografía profesional tan fulgurante como llena de sombras.

Apasionado de los relojes de oro y las obras de arte, con algo más de cincuenta años de edad, Roca es uno de los más relevantes personajes detenidos ayer por la Policía junto a la alcaldesa marbellí, Marisol Yagüe. Hace dos décadas, se marchó a la costa del Sol. Allí buscaba el calor de las oportunidades inmobiliarias que ofrecía una costa aún virgen y polo de atracción de grandes fortunas internacionales, con jeques árabes a la cabeza. Cuentan que alardeaba de ser ingeniero de minas.

Y al sol de esta coyuntura y a la sombra del entonces alcalde Jesús Gil, hoy fallecido, prosperó a la carrera un funcionario con alma de hombre de negocios, o un hombre de negocios que se hizo funcionario. «Habla con Roca», dicen que contestaba el fallecido ex alcalde Jesús Gil cuando le visitaba algún promotor urbanístico. Su poder de decisión y su enlace con Gil eran totales. Gil aparecía en televisión disfrutando de sus piscinas en compañía femenina, mientras Roca movía los hilos de su «torrente» urbanístico.

Y es que su posición en la jerarquía del poder municipal le hizo hombre de la máxima confianza del ex presidente del Atlético de Madrid, con el que se vio implicado en uno de los primeros grandes escándalos de corrupción de Marbella: el Partido Andalucista (PA) les acusaba de ceder terrenos municipales por valor de 2.000 millones de pesetas al promotor Tomás Olivo sin mediar subasta o concurso público alguno. En la sombra.

En la mira de Chaves

La contraprestación era ejecutar obras para el municipio, como movimientos de tierras y carreteras. Pero fiscales, oposición y la Junta de Andalucía, con el socialista Manuel Chaves a la cabeza, veían en esa balanza todo menos un instrumento para equilibrar. La Junta ha escrutado cada una de las licencias urbanísticas que él autorizaba. Y muchos (entre ellos, varios alcaldes del PP y del PSOE, de municipios costeros) han insistido en que el peso de esa balanza caía siempre del mismo lado: de sus amigos y benefactores de las campañas electorales de Gil y el Grupo Independiente Liberal (GIL).

¿Y quién es Olivo? Tomás Olivo es otro promotor inmobiliario cartagenero a quien Roca se atrajo a Marbella, con numerosas propiedades en Cartagena y a quien se acusa de especular e impedir la expansión urbanística de la ciudad al retener desde hace más de quince años una inmensa parcela situada junto al estadio de fútbol Cartagonova.

Y es que Roca nunca ha olvidado sus orígenes, y todos los años se deja ver en las procesiones de Semana Santa, de cuya Cofradía California es miembro. Se le ha podido ver desfilando con el San Pedro el martes santo como penitente. De hecho, una de sus hijas es madrina del trono.

La Caridad, nombre de la patrona local, se llama además una enorme y fastuosa finca que se construyó en San Pedro de Alcántara, en la ribera del río Guadalza, muy cerca de la capital andaluza del ladrillo.

Más cerca de la ciudad portuaria, en la diputación de La Puebla, también tiene la finca La Loma, con cientos de hectáreas, árboles de cítricos y altas palmeras. La vista no alcanza la mansión a la que se llega por un camino que da a la carretera que conecta con Los Alcázares, donde también han sido paralizadas varias inversiones inmobiliarias asociadas a campos de golf.

Pura sangre y fincas

Apasionado de los caballos pura sangre (tiene varias cuadras), Roca, imputado en varios procesos abiertos contra el ex alcalde Gil por presunta malversación de fondos públicos, arrastró en su desbocada carrera hacia la «fama» incluso a su progenitora. Fue en 2002 cuando, su madre, que entonces rayaba los ochenta años, fue acusada de cobrar facturas municipales como presidenta de algunas sociedades creadas presuntamente por colaboradores de Gil para financiar su partido, el GIL.

En la apoteosis de su papel como centro de atracción de todos los poderes y todas las miradas, Roca se convirtió además en el trampolín hacia la alcaldía para la ahora defenestrada Marisol Yagüe. Las maniobras del mediático sucesor de Gil en la Alcaldía, Julián Muñoz (marido de la tonadillera Isabel Pantoja), para echarlo de la Gerencia de Urbanismo fueron el detonante que llevó a una facción del GIL, con Yagüe a la cabeza, al PSOE y al PA a cargar con una moción de censura contra Muñoz y echarlo del Ayuntamiento.

El juez de la Audiencia Nacional Juan Del Olmo ya le impuso una fianza de 450.000 euros en el juicio por el presunto saqueo al Ayuntamiento de Marbella, que podría alcanzar los 36 millones de euros. Lo que nadie se atreve y quizá no pueda aún valorar es la inmensa fortuna que se le atribuye. Con todos los focos sobre él, y mientras la Justicia le investiga, Juan Antonio Roca está ahora, más que nunca, cubierto por la sombra de la duda.



Vocento
LA VERDAD DIGITAL, S.L. (SOCIEDAD UNIPERSONAL). Camino Viejo de Monteagudo s/n. 30160. Murcia. CIF: B73096802.
Inscrita en el Registro Mercantil de Murcia al Tomo 1.709, Libro 0, Folio 41, Sección 8, Hoja nº MU34509, Inscripción primera.

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