El futuro de la residencia de ancianos de Fuente Cubas sigue en el aire. A pesar de que los residentes fueron desalojados antes de que finalizase el año pasado, la Consejería de Trabajo y Política Social todavía no ha adjudicado las obras de reforma del inmueble, que costarán en torno a cinco millones de euros y se prolongarán a lo largo de dos años, aunque nadie sabe todavía cuándo será esa fecha.
La titular de este departamento, Cristina Rubio, dijo ayer en la Asamblea Regional que el proyecto está siguiendo sus trámites, pero que todavía está pendiente de adjudicar, con lo cual no se sabe cuándo podrían comenzar las obras. Este comentario fue refrendado por Mercedes Navarro, directora general del Instituto de Servicios Sociales de la Región de Murcia, Issorm. Rubio explicó los pasos que se han dado hasta llegar a la conclusión de que era necesario reformar totalmente el inmueble, sin que los ancianos estuvieran dentro -la primera idea era hacer la obra con ellos en su interior-.
Por este razón, entre noviembre y diciembre pasados 57 residentes fueron trasladados a la residencia Care, que está en la calle Beatas, mientras que dos matrimonios fueron trasladados, a petición propia, a residencias de San Basilio, en Murcia, y San Pedro del Pinatar.
Una vez termine la reforma, se duplicará la capacidad de la residencia, de tal forma que de las 60 habitaciones se pasará a 120, además de contar con todas las comodidades propias de una residencia de este tipo, según las directrices marcadas por el último decreto de la consejería.
Más retrasado que este proyecto está la construcción de la nueva sede de la Comunidad Autónoma que albergará, entre otros servicios, la oficina de desempleo, y que todavía no ha sido licitada.