El proyecto final que el arquitecto Ricardo Bofill y el promotor López Rejas presentaron ayer a los vecinos de La Paz reduce en 1.005 las viviendas del futuro barrio, pasando así a 2.995 en vez de las 4.000 del proyecto original.
El anuncio fue la guinda de oro a una presentación que dejó con la boca abierta a los más de mil vecinos del polígono, que abarrotaban el Auditorio Víctor Villegas. El arquitecto catalán encandiló al público y se lo metió literalmente en el bolsillo cuando mostró con imágenes virtuales de torres de diferentes alturas y amplias zonas verdes cómo será -si los vecinos quieren y el Ayuntamiento lo aprueba- el futuro barrio de La Paz.
El acto fue todo un espectáculo mediático. Comenzó con la proyección de la leyenda La Paz: volver a vivir en la ciudad y como música de fondo la canción Porque te quiero a tí, de Serrat. El promotor López Rejas, al más puro estilo de la reciente gala de entrega de los Oscar, subió al escenario desde el patio de butacas, entre fuertes aplausos y apretones de manos. «Será una noche de agradecimientos y de sorpresas». Y así fue. La primera no se hizo esperar. «El proyecto está terminado y no hay que esperar nada. Vamos a entregárselo a sus propietarios, que son ustedes, para que lo lleven al Ayuntamiento». Las palabras de López Rejas acompañaron a un gesto de sus manos con las que levantó una túnica negra que cubría cuatro baúles, con todo el proyecto de La Paz, incluidos hasta los proyectos de reparcelación y urbanización.
Confesó que después de 14 meses de trabajo y 125 charlas con los vecinos, «siento el barrio como mío». Y, a continuación, presentó a Ricardo Bofill, con estas mágicas palabras. «He elegido al mejor arquitecto urbanista del mundo, el que yo hubiera querido para mi propia casa».
Bofill tomó la palabra para confesar que había aceptado el proyecto «porque me parecía un reto: un proyecto único, complejo y apasionante. Es casi un milagro en el que quiero participar». Presentó a su equipo, Taller de Arquitectura, un grupo de 100 profesionales, con el que lleva 45 años trabajando y realizando proyectos desde Suecia a Suráfrica y desde Chicago hasta Tokio.
Anunció que se iba a presentar. Y con cada imagen proyectada en la pantalla se abrían de par en par los ojos del concurrido auditorio, en el que había numerosos niños, algunos de los cuales, boquiabiertos, preguntaban a sus padres: ¿ése es el nuestro?». Después de embelesar al público con la transformación de la vieja cementera que ha convertido en su estudio en Barcelona, fue proyectando imágenes del puerto de Kobe, en Japón; una torre de oficinas en Chicago; las torres gemelas de Casablanca; el aeropuerto de Barcelona, un barrio en La Haya, viviendas en Estocolmo... y sólo estaba abriendo boca.
Luego explicó cómo ha ido diseñando el proyecto. «No hemos querido hacer un barrio ni un polígono, sino un trozo del centro de la ciudad, más moderno, y con características tradicionales para mantener su singularidad. Fue mostrando los primeros apuntes, los primeros bocetos... hasta «encajar las piezas del ajedrez». Mostró diversos tipos de viviendas, su distribución interior y, como broche final, descubrió cómo quedará el nuevo barrio.
Torres diferentes
Las torres gemelas de la paz, otras tres torres distintas, amplias zonas verdes, magníficos edificios tipo barra... todos eran distintos y a cuál más bonitos. «Es impresionante», decía Antonio López, El Búho, todo un personaje del barrio: «No hay un edificio que sea mejor que el otro. Da gusto verlos. Lo que tienen que hacer es empezar ya».
López Rejas tenía reservada una sorpresa final. «Habrá algunos cambios. Serán 2.995 viviendas, 1.005 menos de las originales y se multiplicarán por cuatro la zonas verdes». Para empezar a construir las primeras tres torres, se trasladará a los alumnos del C.P de La Paz a otro centro escolar próximo. Ya se ha hablado con la Consejería de Educación.