Ángeles Peñalver Rubio no plantó ayer físicamente una morera en el Plano de San Francisco, pero su nombre figura entre los diplomas que acreditan a los seis primeros vecinos de la campaña Un árbol para cada murciano, puesta en marcha por la Concejalía de Parques y Jardines. El padre de Ángeles, Francisco Peñalver, sensiblemente emocionado, fue quien cogió la pala y echó un montoncito de tierra sobre el alcorque para sujetar el tronco de una joven morera, que quiso dedicar a la memoria de su hija fallecida.