Ni el más firme opositor a Florentino Pérez podría imaginar meses atrás tanta dificultad para encontrar un entrenador de prestigio que dijera sí al banquillo del club con más fama, títulos y recursos del mundo, pero víctima ahora de la provisionalidad. Carlo Ancelotti, que sonó con fuerza en las últimas horas para dirigir al Real Madrid, ha sido el último en rechazar a los blancos. Su renovación por el Milan, hasta el 30 de junio de 2008, le cierra las puertas de Concha Espina, aunque demostrado está que en el mundillo del fútbol los contratos muchas veces están para incumplirlos, salvo en el caso de jugadores a los que se pretende dar la baja.