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Domingo, 19 de marzo de 2006
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REGIÓN
JOSÉ BALLESTA GERMÁN RECTOR SALIENTE DE LA UNIVERSIDAD DE MURCIA
«No hace falta estar en política para luchar por lo que uno ama»
José Ballesta, después de ocho años al frente de la UMU, anuncia que «ahora sólo pienso en mi cátedra y en mis clases»
EMOCIÓN. El todavía rector de la UMU, José Ballesta, con un significativo gesto durante su entrevista para 'La Verdad'. / V. VICENS / AGM
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Sólo 38 años tenía José Ballesta Germán cuando, en 1998, se convirtió en el rector más joven de una universidad española. Desde entonces ya ha llovido mucho; tras dos legislaturas al frente de la Universidad de Murcia, Ballesta, dirá muy pronto adiós a una etapa de su vida que le ha marcado para siempre.

Ahora le toca pasar el testigo a José Antonio Cobacho, rector electo de la UMU, que probablemente tomará posesión de su cargo el próximo día 4 de abril. Mientras llega ese momento, José Ballesta, seguirá recogiendo sus cosas y haciéndose a la idea, ahora más que nunca, de que ha llegado el momento de decir adiós y empezar una nueva e ilusionante vida. Una vida llena de proyectos, en los que, sin duda, seguirá dejando su impronta personal.

-Aunque ya han pasado varios meses desde que anunció que no se presentaría a su reelección, ahora que ha llegado el momento, ¿cómo se siente?

-Como lo dije en septiembre, hace ya más de seis meses, el proceso ha sido más natural, más progresivo; lo he podido, por tanto, ir asumiendo, interiorizando. Además, como fue fruto de una decisión personal a la que nadie me obligó, nadie me forzó, la sensación que tengo ahora es como cuando una persona decide cambiarse de casa. Me he comprado una casa porque he querido y es más grande, mejor... Pero cuando llega el momento de cambiarse, hay una serie de vivencias y de recuerdos de esa casa en la que has estado tanto tiempo. Por eso, ciertamente, como humanos que somos, pues uno tiene una relación sentimental y afectiva con estas cuatro paredes en las que he pasado más horas que en mi propia casa en estos últimos ocho años.

-¿Daría por satisfechas todas las aspiraciones que se marcó?

-No, nunca. Yo siempre tiendo a marcarme más aspiraciones o más objetivos de los que racionalmente soy capaz de conseguir. Hay que marcarse objetivos más altos porque luego siempre te quedas por debajo. Pero, lógicamente, no me doy del todo satisfecho también por mis incapacidades, mis fallos y mis defectos, que como ser humano, están ahí presentes. En una institución como es la universidad, el día que digamos que ya está todo, habría que preocuparse seriamente.

-¿Con qué se queda?

-Los que me conocen saben que detrás de esa apariencia de gestor y tecnócrata hay una persona muy sentimental. Ha habido momentos muy emocionantes, con determinadas muestras de cariño públicas como por ejemplo los actos de apertura de curso, alguna celebración de Santo Tomás de Aquino, el último Consejo de Gobierno cuando los vicerrectores tuvieron palabras muy entrañables para conmigo...Todo eso me queda.

-¿Algo pendiente por hacer?

-Son muchas las cosas que se quedan a mitad de camino, a punto de acabar. Pero eso es normal porque cuando unos acaban, otros empiezan, continúan. Se trata de algo natural en las instituciones. También habrá algunas cosas que quizá no haya sido capaz de poner en marcha porque uno, por su propia idiosincrasia, hace mejor unas cosas que otras; el que venga, proyectará su personalidad y será capaz de lograr quizá esas cosas. Pero lo importante es que al final el resultado será que la institución avanza.

-¿Cuáles son algunos de esos proyectos por hacer o por terminar?

-Uno de ellos es sin duda el Parque Científico, que aunque no es competencia de la Universidad de Murcia y el proyecto ya está avanzado, pero sí que estábamos muy interesados. También el Campus de Ciencias de la Salud; me hubiera gustado poder desarrollarlo mucho más. También avanzar más en el campo de la investigación con la creación de más institutos de investigación universitarios, establecer una carrera investigadora...

-¿Cuál es su mejor recuerdo, el mejor momento que ha vivido a lo largo de estos ocho años?

-Hay muchos. Recuerdo una jornada de puertas abiertas, en la que los padres de los alumnos visitan la Universidad, en la que unos padres se me acercaron. El hombre se me paró delante y me dijo: 'No sé leer ni escribir porque nunca pude ir a la escuela, pero hoy ha sido el día más feliz de mi vida porque he venido con mi hija a la Universidad'. Son momentos privados muy especiales, muy importantes.

-¿Y el momento más triste?

-Hace unos meses, cuando el gerente de la Universidad, Jorge Navarro, falleció tras una enfermedad fulminante que le fue minando varios meses. Son ocho años compartidos y, ciertamente, son momentos muy complicados.

-¿Está satisfecho de la Universidad que deja?

-Estoy orgulloso de mi Universidad. Pero como le decía antes, en una institución como ésta, debemos estar siempre en permanente estado de insatisfacción para ir avanzando.

-La Universidad de Murcia tiene ahora que negociar un nuevo modelo de financiación con la Comunidad Autónoma, se enfrenta al reto de la adaptación al Espacio Europeo... ¿Cree que José Antonio Cobacho, su sucesor, se va a encontrar con una situación muy difícil?

-La Universidad vive en un estado crítico permanente durante los últimos 25 ó 30 años; es algo consustancial a la propia naturaleza de la Universidad, aunque nunca llega a producirse el desenlace. Cada etapa tiene sus crisis y sus cosas. El rector Antonio Soler vivió la etapa de la transición y tuvo que reorganizar la Universidad; Juan Roca acometió la reforma de las enseñanza educativas, con la elaboración de los planes de estudio; Juan Monreal tuvo que enfrentarse a la época de las transferencias a las comunidades autónomas. Ahora llegan otros problemas y otras cuestiones, ni más graves ni menos graves.

-Sea como fuere, ¿qué le desea a José Antonio Cobacho en esta nueva andadura que ahora comienza?

-Por afecto y por cercanía le deseo el mayor de los éxitos. Y además lo hago desde un punto de vista desinteresado y como profesor de esta Universidad que voy a ser, lo que quiero es lo mejor para ella. José Antonio Cobacho es una persona muy capacitada y le auguro el mayor de los éxitos.

-Su vuelta a la Facultad de Medicina le conducirá, al menos por el momento, a llevar una vida más privada. ¿Le apetece ese cambio?

-La verdad es que sí porque a lo largo de todo este tiempo ya he tenido el suficiente protagonismo...Y llega un momento en el que es normal que te apetezca pasar más desapercibido.

-Usted ya manifestó hace meses que si puede serle útil a un proyecto que mejore Murcia, no podría negarse. ¿Es cierto que le han ofrecido ser el gerente del Parque Científico?

-El Parque Científico no existe todavía, aunque ya se está en la fase de conseguir los terrenos para llevar a cabo la planificación urbanística. Por lo tanto, no es posible, en esa fase del proyecto, que me hayan ofrecido nada. La gente es que se cree que uno va por ahí y le van ofreciendo cosas, qué va...Eso no quita para que cualquier opción, por educación y por responsabilidad, se podría ver y estudiar.

-También dijo que no descartaría entrar en política y las elecciones del próximo año están ya a la vuelta de la esquina. ¿Llegaremos a ver su nombre en alguna lista electoral?

-Nunca he estado en política y es una opción que no me he planteado. Ahora sólo estoy pensando en mi cátedra y en mis clases. Es como el ejemplo que le ponía antes de la casa; si estoy bien en el sitio donde estoy, para qué voy a cambiar. Pero eso no implica que si existe la posibilidad de mudarme a una casa mucho más grande y mejor, pues no lo haga. Pero ahora mismo no tengo ninguna oferta. No hay ningún secreto ni nada que ocultar.

-Se dice que hasta podría ser el futuro alcalde de Murcia...

-No sé cómo se puede decir algo así con tanta ligereza por ahí porque hay personas que están ejerciendo ahora los cargos. El profundo amor que profeso a la tierra en la que he nacido me hará siempre sentir el afán de luchar por ella, algo que voy a hacer siempre, pero no hace falta que sea desde la política. Esa es una forma, pero pueden haber otras posibilidades.



Vocento
LA VERDAD DIGITAL, S.L. (SOCIEDAD UNIPERSONAL). Camino Viejo de Monteagudo s/n. 30160. Murcia. CIF: B73096802.
Inscrita en el Registro Mercantil de Murcia al Tomo 1.709, Libro 0, Folio 41, Sección 8, Hoja nº MU34509, Inscripción primera.

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