El dispositivo policial desplegado la noche del viernes con motivo del anunciado macrobotellón disuadió a la mayoría de los jóvenes de la capital murciana. Al menos así lo muestran el número de actas que la Policía Local levanta a los que beben en la vía pública. Así, mientras que en una noche de fiesta normal el número ronda las cuarenta, el pasado viernes se redujo a 9 en la plaza de la Merced y 3 ó 4 en la zona de Atalayas, según confirmaron fuentes de la Policía Local.
El dispositivo policial, que incluyó Policía Local y Nacional, fue la noche del viernes mucho más amplío que la noche anterior. Las zonas en las que se concentraron los agentes fue en torno a la plaza de la Universidad y el resto de plazas y jardines donde habitualmente se realiza botelleo.
La orden era no permitir que los jóvenes se agruparan, evitando así las aglomeraciones. Finalmente algunos asistentes realizaron una sentada y gritaron consignas a favor del botelleo, mientras otras 100 personas se mantenían de pie en los alrededores observando el desarrollo de los acontecimientos.