Los macrobotellones del sábado por la noche en una veintena de ciudades españolas, a través de mensajes sms, se saldaron prácticamente sin incidentes. Los únicos puntos negros fueron los de Barcelona y Salamanca, donde la vigilancia policial para hacer cumplir la ley que prohíbe beber en las calles contó con la resistencia de grupos de jóvenes, hizo que terminaran en incidentes, con 81 heridos y unos 70 detenidos en ambas ciudadades. En el resto, la lluvia y el despliegue policial disuadió a cientos de jóvenes de participar en esta masiva fiesta etílica.
En Barcelona, unos 200 jóvenes se enfrentaron a la Policía, con un balance de 69 heridos leves y 54 detenidos. En Salamanca, los altercados registraron 12 heridos y 16 detenidos, entre ellos un menor. Tanto las autoridades de Barcelona como las de Salamanca responsabilizaron de los incidentes a grupos radicales.
El concejal de Seguridad y Movilidad de Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Hereu, declaró que no hubo macrobotellón en la ciudad, porque sólo se reunieron 500 personas, y añadió que un grupo organizado lo instrumentalizó para cometer actos vandálicos.
De los 69 heridos de Barcelona, donde los enfrentamientos se prolongaron dos horas, 31 fueron participantes en el botellón, 23 agentes de la Guardia Urbana, 14 Mossos d'Esquadra y un bombero; en Salamanca, tres de los 12 heridos fueron policías. Los jóvenes alborotadores de Barcelona no sólo se enfrentaron a la Policía, sino que realizaron actos de pillaje en comercios, con ataques a una peletería, una librería y una tienda de congelados; levantaron barricadas, quemaron entre 25 y 30 contenedores, y rompieron escaparates, cabinas y papeleras, entre otros destrozos.
En Salamanca, un centenar de jóvenes, de los cerca de 2.500 asistentes al botellón, protagonizaron los disturbios, durante los cuales quemaron 24 contenedores de residuos, y unas 100 papeleras, además de otros daños materiales. El portavoz del Ayuntamiento salmantino, Fernando Rodríguez, responsabilizó de los «graves altercados» a «grupos radicales de fuera de Salamanca», ya que «su perfil no encaja con el habitual de los jóvenes que salen de fiesta en la ciudad, aunque reconoció que seis de ellos son de allí.Rodríguez cifró los destrozos en 24.000 euros y dijo que el Consistorio de planteará el lunes «una querella criminal contra los detenidos».
En el resto de ciudades, Madrid, A Coruña, Vitoria, Huelva, Murcia, Las Palmas, Málaga, Sevilla o Valladolid, entre ellas, la lluvia y el control policial aguaron los macrobotellones. El récord lo registró Granada, donde unos 20.000 jóvenes, celebraron la Fiesta de la Primavera en la explanada de la Huerta del Rasillo, en un ambiente lúdico y sin incidentes. El botellón de Granada causó medio centenar de asistencias sanitarias, la mayoría por intoxicación etílica.