|
|
Imprimir Enviar |
|
EL PARTIDO
La defensa
LO MEJOR Muchas faltas
LO PEOR |
Alineaciones
Ciudad de Murcia: Jaime (1); Alegre (1), Amaya (2), Assemoassa (1), Mané (1); Montoya (2), Medina (1), Luque (1), Goitom (2) (Espadas (1), min. 81), Kome (2) (Cuevas (1), min. 74) y Esteban (1) (Falcón (1), min. 46).
Hércules: S. Sánchez (1); Castro (1), Sergio (1), Schiavi (1), Palacios (1) (Sisi, min. 55); Turiel (1), Cámara (2), Navarrete (1) (Miguel (1), min. 55), Patri (1) (Carlitos (0), min. 74), Mateo (2) y Moisés (1).
Los goles
1-0 (Min. 48): Kome
El árbitro
Rodado Rodríguez. Regular.
El estadio
La Condomina. 2500 personas. Una jornada más, el trabajo defensivo volvió a ser lo más positivo. La baja de última hora en el lateral de Dani, y que fue sustituido por Alegre, casi no se notó y Jaime volvió a acabar el partido sin recibir ni un solo gol. Al encuentro le faltó ritmo. Los dos equipos protagonizaron un encuentro muy físico en el que las continuas faltas no permitieron a los espectadores que se dieron cita en La Condomina disfrutar de buen juego. |
|
|

|
El Ciudad de Murcia sigue funcionando y ayer lo volvió a demostrar. No es que realizara un gran partido, pero ante el Hércules puso sobre el césped de La Condomina lo necesario para conseguir una victoria tan ajustada en el marcador como merecida. En una Segunda División en la que nadie deslumbra, Abel Resino ha encontrado con el paso de las jornadas el famoso equilibrio que todos los equipos buscan y eso el equipo lo agradece. Buena parte de culpa la tiene, sin duda, la fortaleza defensiva que está mostrando en toda la segunda vuelta el Ciudad y que lo están convirtiendo en un rival muy difícil de batir.
Mucho le debió gustar a Abel Resino la imagen del equipo en los últimos minutos en Xérez, porque apostó de inicio por volcar a Goitom a la banda derecha y dejar a Kome las labores de enganche en la mediapunta. La apuesta del técnico sirvió para que el camerunés participara mucho más en la elaboración del juego de su equipo -de hecho, protagonizó la jugada más bonita del primer tiempo que terminó con un disparo que se marchó desviado- pero, por contra, obligó al delantero sueco a jugar, por momentos, lejos del área, donde pierde gran parte de su efectividad.
Mediada la primera mitad llegaría la primera jugada polémica al anular el asistente un gol de Goitom, que aprovechó un rechace de Sergio Sánchez, por fuera de juego. El Ciudad era mejor pero no conseguía imprimir el ritmo que quería a un partido con demasiadas interrupciones y muchas jugadas a balón parado. En una de ellas, Luque, que se hartó de colgar balones, a punto estuvo de sorprender al guardameta del Hércules que reaccionó a tiempo y mandó la pelota a córner. Y así, sin grandes alardes acabó el primer tiempo.
Para la reanudación, Abel apostó por Falcón en lugar de un Paco Esteban totalmente desaparecido, pero el partido no mejoró en exceso y el contacto físico, las imprecisiones y las faltas siguieron siendo los grandes protagonistas.
Gol tempranero
Cuando todavía había quien en La Condomina estaba sentándose para contemplar el segunda tiempo, apareció Kome y decidió el partido. El camerunés controló un buen pase de Mané, con clase se marchó del defensa que le salió al paso y se plantó sólo ante Sergio Sánchez al que batió en la salida. Primera ocasión, 1-0 nada más volver del descanso, y partir de entonces todo fue más fácil.
Sobre todo, porque el Hércules se dedicó durante gran parte de la segunda mitad a dar pelotazos una y otra vez buscando arriba a Moisés, lo que facilitó, en gran medida, el trabajo de Iván Amaya y Assemoassa.
Con el marcador a favor el Ciudad supo controlar el tempo del encuentro y no pasó excesivos apuros defensivos, aunque quitando algún lanzamiento de falta, tampoco se acercó a la portería rival. Con el paso de los minutos el fútbol se hizo más directo y el centro del campo casi desapareció. El Ciudad buscaba aprovechar los espacios que tenía a la contra, y el Hércules peleaba por aprovechar algún balón suelto en el área, que finalmente no encontró.
En la recta final del partido, llegó la segunda jugada polémica del encuentro, esta vez en la portería del Ciudad. Schiavi aprovechaba un mal remate de Moisés para batir a Jaime, pero de nuevo, el asistente levantó la bandera y dejó la victoria en casa. Tres puntos más que casi certifican la salvación para el conjunto rojillo que este año sí, vivirá un final de temporada tranquilo.