Los macrobotellones del sábado por la noche en una veintena de ciudades españolas, a través de mensajes sms, se saldaron prácticamente sin incidentes. Los únicos puntos negros fueron los de Barcelona y Salamanca, donde la vigilancia policial para hacer cumplir la ley que prohíbe beber en las calles contó con la resistencia de grupos de jóvenes, hizo que terminaran en incidentes, con 81 heridos y unos 70 detenidos en ambas ciudadades. En el resto, la lluvia y el despliegue policial disuadió a cientos de jóvenes de participar en esta masiva fiesta etílica.