El día de ayer, festividad de de San Patricio, la Policía Local se vistió de gala para festejar a su patrón. Es este un mes especial para mí, desde que soy lorquina hace ya trece años, no sólo por el reconocimiento que se hace a una profesión de la que me siento parte, sino por el protagonismo, que en este tiempo, se le da a la mujer trabajadora.
Por todo ello, quisiera aprovechar esta tribuna para homenajear a las familias de la plantilla de la Policía Local, y en especial, a sus mujeres, sus madres, sus novias y sus parejas. Y quiero expresar mi admiración por estas personas, de las que formo parte, por su labor de apoyo, amparo y soporte a sus maridos e hijos, que cada día trabajan por y para todos los vecinos y vecinas de nuestra ciudad.
Todas nosotras hemos apostado por el refuerzo a su labor diaria. Nuestra opción elegida ha sido la de transmitir aliento y comprensión a nuestros policías, a los que vemos contentos con su trabajo, aunque en algunas ocasiones nos resten tiempo a las familias, a pesar de que, a veces, los fines de semana pasan como días cualquiera, y pese a que, en ciertos momentos, los cumpleaños de nuestros hijos se celebran sin la presencia de sus padres.
Pero a pesar de todo, seguimos firmes y decididas en apoyar en silencio y en la nocturnidad de nuestros corazones las largas horas que nuestros familiares dedican al cuidado de la seguridad en nuestra ciudad. Las familias realizamos una labor constante de ayuda en el trabajo de nuestros policías, que precisan de nuestra entereza, consuelo y entendimiento, ya que muchas veces asisten e intervienen en complicadas y difíciles situaciones.
Quiero recordar, también, que Lorca fue pionera en la incorporación de la mujer a la plantilla de la Policía Local y que éstas han luchado y trabajado con mucho afán e ilusión, hasta que han logrado hacerse un hueco reconocido en nuestra ciudad siendo consideradas como parte necesaria y útil en el mantenimiento del orden y la armonía entre los habitantes de nuestra ciudad, aunando en ellas los logros como mujeres y trabajadoras.
Tampoco puedo olvidar en esta pequeña reflexión a las mujeres de los policías jubilados, que acompañadas de sus maridos, año tras año asisten emocionadas a los actos que conmemoran San Patricio, y en especial, a la izada de la bandera irlandesa. Y todas ellas, con entusiasmo aplauden al escuchar los sones de la banda de música, en unas fechas que ya nos recuerdan que la Semana Santa se acerca.
Mª Dolores Muñoz Rivas es mujer, trabajadora y esposa de policía local.