Viernes, un calor sofocante y Alonso, que mira con desconfianza al termómetro, empieza a meter miedo de cara al Gran Premio de Malasia que se disputa mañana. El asturiano marcó el tercer mejor crono en la sesión de ayuer, pero el mejor entre los favoritos. Mientras tanto, Michael Schumacher afronta el contratiempo de tener que retrasarse diez posiciones en la parrilla ya que estrena motor.
En la primera sesión, el líder entre los pilotos titulares fue Juan Pablo Montoya (McLaren Mercedes), al que siguieron David Coulthard (Red Bull) y los dos Ferrari de Michael Schumacher y Felipe Massa, que, al partir con motor nuevo, retrocederán diez posiciones respecto a lo que consigan en la lucha por la pole.
De nuevo Fernando Alonso y su compañero en el equipo Renault, Giancarlo Fisichella, optaron por salir, dar una vuelta de instalación y regresar a boxes. Lo mismo hicieron Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes) y los dos BMW Sauber de Jacques Villeneuve y Nick Heidfeld. Aunque también hubo algunos como los dos Williams de Mark Webber y Nico Rosberg y los Honda de Rubens Barrichello y Jenson Button, que no llegaron ni a salir.
Para Ferrari las cosas se torcieron, ya que al monoplaza de Massa tuvieron que cambiarle el motor con el que había terminado noveno en el pasado GP de Bahrein.
Con calor, humedad, y a las dos de la tarde (7 de la mañana hora peninsular española), los 28 pilotos que pueden rodar los viernes salieron a la pista, y en esa ocasión estaban todos. Nuevamente dos terceros pilotos coparon lo más alto de la clasificación: Davidson y Wurz, aunque los tiempos fueron más altos que los de la mañana: 1'35"041 y 1'35"388 marcaron, respectivamente.
Alonso fue el primero de los titulares en la segunda sesión libre (1'35"806). El español salió a rodar justo en la mitad de los entrenamientos, cuando había pasado media hora, y en ese momento, era Raikkonen el que ocupaba la primera posición. Pero fue aparecer Alonso en escena, y arrebatarle el primer lugar.