Los números cantan, como suele decirse, pero lo que no se dice es que a veces desafinan. Tienen voz, sin duda, lo que les sucede es que les falla el oído y el sentimiento. Las estadísticas prueban que el llamado divorcio exprés ha incrementado las rupturas matrimoniales nada menos que en un 80 por ciento. Muchas parejas no siguen el consejo juanramoniano de someter lo espontáneo a lo consciente y toman de modo brusco una decisión que debiera meditarse tanto como la contraria, o sea, la de seguir juntos, por si «ni contigo ni sin ti» tenían las penas remedio. Hay que desconfiar del primer impulso, ya que está comprobado que el primer impulso siempre es generoso, y hay personas que al decidir separarse han pensado que es la única forma de hacer felices a dos personas.