Una patrullera de la Guardia Civil traslada hasta el muelle de Arguineguín, en el municipio grancanario de Mogán, a los 17 ocupantes de una patera que ha sido interceptaba cuando navegaba en aguas del sur de la isla y que se une al cayuco localizado con 33 inmigrantes con rumbo a Tenerife.
La barquilla fue interceptada sobre las 15.00 horas y todos los inmigrantes que viajan en ella se encuentran en buen estado de salud. En el muelle del barrio pesquero de Arguineguín un grupo de voluntarios de la organización humanitaria, encargados del dispositivo de atención a pie de playa de los inmigrantes que llegan a la zona, espera la llegada de esta nueva expedición de africanos a la isla.
A la llegada de esta última patera a Gran Canaria se suma el apresamiento de un cayuco que fue interceptado por Salvamento Marítimo y la Guardia Civil sobre las 12.30 horas con 33 inmigrantes a bordo, entre ellos tres menores de edad. Este cayuco fue localizado por el SIVE móvil cuando se dirigía al sur de Tenerife, informó a Efe la Subdelegación del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife.
En la jornada de ayer, Canarias recibió la llegada de cien inmigrantes irregulares de origen africano. Dos de ellos fueron detenidos por la Policía Nacional en el sur de Gran Canaria después de que fuera hallada, vacía en la playa de Tarajalillo, la patera en la que viajaron, al parecer junto a otros cuatro compañeros, a los que no se pudo localizar.
A la misma isla de Gran Canaria también llegaron ayer otros 43 inmigrantes subsaharianos, entre ellos dos menores, que viajaron en un cayuco que fue interceptado por la Guardia Civil y el SAR cuando navegaba a 80 millas al sur. Por su parte, Tenerife recibió a otros 55 inmigrantes de otra patera que fue avistada por Salvamento Marítimo a ocho millas al sur de la isla.
Además de estos cien ocupantes de pateras y cayucos, al puerto de La Luz y de Las Palmas arribó ayer el buque hospital "Esperanza del Mar" con 25 cadáveres de otros africanos que perdieron la vida al naufragar, el pasado miércoles, la patera en la que viajaban cerca de Mauritania y en la que pretendían alcanzar las costas canarias.
En aguas próximas a ese país, concretamente a 200 kilómetros al oeste de la costa de Nuakchot, un barco del servicio de vigilancia costera interceptó, también ayer, a una patera que pretendía llegar a Canarias con 24 inmigrantes a bordo y que llevaba once días a la deriva.