Volver pasará a la historia como la película de la reconciliación entre Pedro Almodóvar y su actriz-fetiche, Carmen Maura. Llevaban más de 17 años casi sin hablarse, y el resultado demuestra que el reencuentro ha merecido la pena. Maura interpreta con esa naturalidad tan suya a la madre de Penélope Cruz, o mejor dicho, a su presunto fantasma. La actriz madrileña vive a los 60 años un momento dulce. Reconciliada también consigo misma y con su soledad, dice no renunciar a los hombres, «pero no quiero que me metan cosas en mis armarios».