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Miércoles, 15 de marzo de 2006
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OPINIÓN
LA TRIBUNA DE 'LA VERDAD'
De González (Ángel) a Fernández (Teresa)
Bajo el punto de vista razonable, y basado en consideraciones científicas comúnmente asumidas por todos, no parece sensato aplicar medidas ecológicas a ultranza en una Región que se caracteriza por su pobreza ambiental. Quiero decir que la utilización de los criterios generalistas en que se basa la protección al Medio Ambiente para determinar si el desarrollo de esta Región es sostenible o no, nos llevan sin remedio a una solución sin salida. Saladares, badlands, gredas y tormos limosos, no son suelos precisamente aptos para la aplicación de doctrinas conservacionistas a ultranza. Si las cosas fueran de otra forma, Polaris podría desarrollar su oficio sin tantos sobresaltos. Porque, señores, esto no es la Amazonía, ni Alaska, ni el Parque Natural de Monfragüe: es Murcia, territorio que resulta ser un lugar muy apetecido para que los crudos bárbaros del Norte puedan disfrutar del clima que les ha sido negado por razón de su procedencia. Polaris es un ejemplo de esfuerzo empresarial, no lo derribemos.

Claro que habitualmente los derribos políticos tienen un denominador común: los tránsfugas. En España, a lo largo de nuestra Democracia, hubo casos verdaderamente sorprendentes, cuando no decisivos. En 1989, en el ayuntamiento de Madrid dos concejales del CDS abandonaron su grupo para incorporarse al socialista (dicen que el motivo por el que los tránsfugas actuaron tuvo que ver con un asunto de faldas). En Aragón, tierra solidaria donde las haya y símbolo de la nobleza hidráulica, Gomáriz, diputado de ascendencia murciana, arrebató a la derecha el Gobierno. Y, ¿qué me dicen de Piñero, sangrante tránsfuga de la comunidad de Madrid que sirvió en bandeja la presidencia a Joaquín Leguina del PSOE? ¿Y la excepcional pareja de diputados madrileños formada por Tamayo y Sáez, quienes no siendo capaces de dejar sin escarmiento a determinada fracción de su partido -el PSOE- que los hubo agraviado, hicieron repetir unas elecciones que cambiaron los resultados obtenidos en los primeros comicios?

Pero no es necesario apelar al exterior para denostar a esta especie política, pues aquí hemos tenido casos suficientes como para ver que, salvo alguna deshonrosa excepción, el tránsfuga de turno siempre, saliendo por la puerta trasera, ha caído en el olvido y en la indiferencia más acusada. A finales de los 80, en el ayuntamiento de Murcia se hubo dado una circunstancia más que vergonzosa, penosa. Dos concejales, uno del PP y otro del PSOE, se convirtieron en tránsfugas notorios. Sánchez Cárceles fue cazado por militantes del PSOE para neutralizar el intento llevado por el socialista Juan Alhama de derribar al alcalde de su partido, José Méndez. Gracias a que la ida y vuelta de estos tránsfugas se consumió en su propio trayecto, las cosas quedaron como estaban. Pero el caso, a mi modo de ver, más atípico, más alejado de la racionalidad de las cosas, sorprendente y falto de castigo, corresponde al hoy delegado del gobierno, Ángel González, quien habiendo sido elegido diputado regional por CDS, por motivos ya de incompatibilidad con los miembros de su grupo, ya por causa de una ilustrez que el sujeto a sí mismo se atribuye o ya por motivos meramente económicos, abandonó a su grupo, convirtiéndose en el único tránsfuga habido en la Asamblea Regional hasta el momento. El Partido Socialista (esto es, Pedro Saura) ha premiado esta pretérita traslación con el nombramiento que hoy adorna el señor González. Y para terminar, nos encontramos con la tránsfuga más perniciosa que hemos padecido. Se trata de Teresa Rodríguez, concejal de Alhama, quien ha sido capaz de -a despecho de avances informativos, planes generales, planes parciales, estudios de detalle, asignación de usos, declaraciones de impacto ambiental, rayitas finas trazadas por urbanistas imparciales, delimitación de polígonos, aprobaciones inicial y provisional- modificar una propuesta de progreso y beneficio global para su pueblo, al utilizar su voto decisivo en contra de lo que implica el sentido común y que no es otro que su pueblo pudiera acoger la demanda que se produce en materia de edificación. Entre González (paradigmático diputado tránsfuga) y Rodríguez (tránsfuga municipal) podemos encontrar un elemento común: ¿habrá alguien, después de lo visto, que pudiera aceptar su presencia institucional, de ahora en adelante? No.

Juan Guillamón es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos



Vocento
LA VERDAD DIGITAL, S.L. (SOCIEDAD UNIPERSONAL). Camino Viejo de Monteagudo s/n. 30160. Murcia. CIF: B73096802.
Inscrita en el Registro Mercantil de Murcia al Tomo 1.709, Libro 0, Folio 41, Sección 8, Hoja nº MU34509, Inscripción primera.

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