El 66 por ciento de las madres no saben si sus hijos están siguiendo una alimentación saludable y el 55 por ciento tiene problemas para alimentarlos adecuadamente, según las conclusiones de un estudio llevado a cabo por el Observatorio Idea Sana Eroski en el marco de su campaña 'Comer Sano, Comer Bien', desarrollado en colaboración con la Fundación Dieta Mediterránea.
En la presentación del estudio, realizado a partir de encuestas a 300 hogares españoles con hijos de cinco a 13 años, el pediatra y ex presidente de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica, Emilio Borrajo, advirtió hoy del deterioro de los hábitos de alimentación saludables en nuestro país.
A su juicio, como resultado del estudio se extrae el decrecimiento del consumo de verduras, frutas y pescado en la población infantil, derivando a trastornos alimentarios que, principalmente, se traducen en problemas de obesidad infantil, aunque también en anorexia.
Borrajo recordó que en 15 años la obesidad infantil en España se ha triplicado y ya llega al 16% de los niños. En este sentido, subrayó que la obesidad "no es un problema estético, sino una enfermedad", y advirtió que "el niño obeso tiene una alta probabilidad de ser un adulto obeso".
En este sentido, apuntó que "muchas madres retrasan la consulta con el pediatra porque creen que su niño gordito cuando crezca ya no lo será", lo que, a su juicio, es un error.
Y es que, según Borrajo, "el problema de la alimentación es educacional" y recordó que "el ser humano es omnívoro y tiene que comer de todo", por lo que los padres "tienen que enseñar a sus hijos a comer de todo". Igualmente, destacó la importancia de que los niños hagan ejercicio "y el mejor de ellos es andar", y puso énfasis en la necesidad de conservar la dieta mediterránea.
Por su parte, el 80% de las madres españolas con hijos/as entre cinco y 13 años considera su alimentación como uno de los principales problemas actuales; sin embargo, una de cada dos madres reconocen tener problemas para que sus hijos sigan una alimentación saludable.
España es el segundo país de la UE con mayor índice de obesidad infantil, por detrás del Reino Unido. Según la OMS, la obesidad está relacionada con seis de cada diez muertes debidas a enfermedades no contagiosas y reduce, de media, en diez años la vida a quienes la padecen.
Asimismo, el 56% de las madres reconocen que sus hijos/as comen poca verdura, el 43% consideran que comen escasa fruta, y el 39% que no consumen suficiente pescado. Además, la mayoría de las madres no consideran demasiado preocupante que sus hijos no consuman verdura diariamente con cada comida principal.
Las razones de la pérdida de los hábitos alimenticios saludables, según el estudio, se deben al ritmo de vida actual que provoca un mayor consumo de comidas rápidas y condiciona la relación madre-hijo/a, ya que la madre dispone de poco tiempo y es más permisiva con ciertos alimentos que sabe de antemano a que al niño/a no le gustan.
La encuesta concluye que el 57% de las madres cree que falta información. Por ello, creen necesario que existan elementos de ayuda externos que conciencien a los niños en la aceptación de ciertos alimentos saludables como son las verduras, frutas y pescado.