Una veintena de paraísos marinos están necesitados de la urgente y especial protección que reclama la organización ADENA/WWF, que los ha identificado y señalado. Propone además que estos enclaves constituyan una Red Representativa de Área Marinas Protegidas . Lo reclamó la organización ecologista ayer en un acto multitudinario y ante la ministra de Medido Ambiente, Cristina Narbona, que recogía el guante y prometía que en las decisiones e iniciativas legislativas de su departamento se tendrán en cuenta la especificidades de estos «paraísos subacuaticos» que se quiere convertir en santuarios de la vida marítima a salvo de la acción humana.
Las zonas marítimas protegidas no llegan en España al 1% de la superficie marina, recordaba el secretario general de ADENA, Juan Carlos del Olmo. «A pesar de las figuras legales, todavía hay grandes lagunas en la conservación de los ecosistemas marinos. Para conservar nuestros paraísos marinos es imprescindible desarrollar leyes específicas que reflejen la singularidad del mar. Es la única forma de que la protección sea una realidad», propuso.
Están estos paraísos marinos situados en varios puntos de la costa peninsular e insular, y sólo en algunos casos a pocos centenares de kilómetros de nuestro litoral. Es la primera vez que se identifican estos asombrosos espacios naturales sumergidos y caracterizados por su riqueza y diversidad biológica. ADENA destaca así cómo en estos paradisiacos parajes sumergidos -estudió 50 y ha seleccionado 20- hay praderas de posidonia y sebadales, bosques de gorgonias, de corales, cuevas, fondos de madrépora, bosques de laminarias atlánticas, bancos de corales profundos y un sinnúmero de especies marinas, de gambas a delfines u orcas.