Un análisis de sangre efectuado a Slobodan Milosevic el pasado 12 de enero detectó rastros de medicamentos contra la tuberculosis y la lepra que neutralizaban los efectos de los fármacos que tomaba el ex presidente de Serbia contra la hipertensión y los problemas de corazón que padecía, según informó ayer la televisión pública holandesa NOS, que citó fuentes sin identificar.
El equipo médico holandés realizó este análisis a petición del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) para saber la causa por la cual los medicamentos no surtían el efecto deseado. En su sangre encontraron restos de fármacos que habitualmente se administran a enfermos de lepra o tuberculosis. Uno de los efectos secundarios de estos fármacos es que anulan cualquier tratamiento contra enfermedades cardiacas, según la cadena televisiva.