El incendio que desde el pasado viernes por la noche se mantiene activo y sin control en la comarca valenciana de la Safor, que ha afectado a seis municipios de la zona, ha arrasado ya 1.800 hectáreas según datos oficiales -el 10 por ciento de arbolado y el resto de matorral y monte bajo- y obligó a desalojar a cerca de 200 personas de varias urbanizaciones y una residencia de ancianos, las últimas durante la noche del sábado.
En la madrugada del viernes al sábado fueron desalojadas una decena de personas de residencia de Simat de la Valldigna, a las que durante la tarde del sábado se unieron otras 25 en Santa Marta (Gandía). Las últimas evacuaciones afectaron, ya en la noche del sábado, a otras 150 personas que residían en urbanizaciones que se extienden desde Santa Marta hasta Gandía, muchas de ellas utilizadas como segunda vivienda.
A primeras horas de la mañana de ayer se reanudaron los trabajos de control y extinción de las llamas, que según los últimos datos facilitados por el consejero de Interior de la Generalitat Valenciana, Miguel Peralta, alcanzaron un perímetro de 40 kilómetros, con saltos de continuidad y varios puntos de fuego.
Una quincena de medios aéreos, entre aviones y helicópteros, además de un contingente cercano a los 250 efectivos, se afanaban ayer en las labores de extinción del fuego, objetivo que, según los cálculos de los especialistas, no se conseguirá hasta dentro de tres o cuatro días, si bien se confiaba en que el incendio estuviera controlado en alrededor de 24 horas, es decir, previsiblemente a lo largo de la jornada de hoy.
A lo largo de ayer estaba previsto que se sumaran a los trabajos de extinción, en los que se han empleado todos los medios aéreos de la Generalitat, dos nuevos aviones-foca adscritos al ministerio de Medio Ambiente.