El grupo de telecomunicaciones Ono, presidido por Eugenio Galdón, perdió hasta el pasado septiembre un total de 164,6 millones de euros, según consta en la documentación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
Según el informe del ERE, Ono registraba unas pérdidas a septiembre del 2005 de 31,4 millones cuando adquirió Auna, que para entonces arrastraba unos números rojos de 133,2 millones y que se sumaron al resultado final.
Ono justifica los despidos, que en este momento suman 944 trabajadores, por «la situación económica, que arroja unas pérdidas acumuladas consolidadas que sólo permitirían la confianza de nuestros inversores y sus aportaciones financieras si hay las correspondientes medidas de contención de costes y ajuste de plantilla».
Fuentes sindicales expresaron el temor de que el grueso de estos despidos se produzca en Barcelona, Valencia y Madrid, teniendo en cuenta que sólo en la capital catalana, donde Auna tenía su sede corporativa, trabajan 891 personas.
Según Ono, tras la compra de Auna «se observan evidentes duplicidades, que deben ser corregidas, en prácticamente todas las actividades de la compañía y áreas de soporte de negocio».
La situación financiera de Ono ya arrastraba pérdidas de ejercicios anteriores, ya que en el 2004 la compañía perdió 89,9 millones de euros -172 millones Auna Telecomunicaciones-, y en el 2003 registró números rojos de 126,6 millones -Auna Telecomunicaciones, 219 millones-.