Fue aprobado en 1995, pero los problemas de expropiación de terrenos, discrepancias entre los propietarios y los continuos retrasos de los promotores inmobiliarios han enquistado el desarrollo de una de las zonas naturales de expansión de la ciudad. Ahora, de cara al nuevo Plan General de Ordenación Urbana (que debe ser llevado al Pleno por el equipo de gobierno municipal), el Ayuntamiento quiere desbloquear por fin el proyecto de urbanización del entorno del estadio de fútbol municipal Cartagonova.
A través de la Gerencia de Urbanismo, el concejal Agustín Guillén va a convocar a los propietarios de las parcelas (de los polígonos I y II, ya que el III es el que ocupa la citada superficie comercial) para propiciar «un acuerdo definitivo» y fijar la configuración de una zona con 290.000 metros cuadrados.
El promotor Tomás Olivo, la empresa Induagro y un grupo de pequeños propietarios se sentarán junto a Guillén para rediseñar las zonas residenciales (con cientos de viviendas) y los viales y equipamientos públicos.
Pleitos continuos
Según el responsable de la Gerencia de Urbanismo, Jacinto Martínez Moncada, el consistorio estudiará, de nuevo, si los terrenos colindantes a la rambla de Benipila pueden convertirse al final en la sede permanente de las fiestas de Carthagineses y Romanos de Cartagena.
«Queremos resolver cuanto antes las cesiones de terrenos y ejecutar los viales y las infraestructuras de la zona», añade Moncada.
Salvo la instalación del centro comercial Eroski y la instalación provisional del campamento festero de Carthagineses y Romanos a la esperar de una ubicación definitiva, la urbanización de las cercanías del estadio ha sido retrasada por diversos pleitos.