El derbi de ayer en la Condomina, uno de los más descafeinados de la larga historia de choques entre los veteranos rivales regionales, lo inclinó el Real Murcia a su favor gracias a un gran gol de Richi, en el minuto 14 del segundo período, quien cabeceó a la red de Aragoneses un medido envío de Pedro León, en la ejecución de un tiro libre. Granas y franquiverdes pusieron de relieve, a lo largo de la confrontación, el mal momento de juego por el que atraviesan, su desconfianza en las propias fuerzas y su tremenda precariedad goleadora. Tal como transcurría el encuentro estaba bastante claro que el equipo que lograse marcar primero contaba con grandes posibilidades de sumar los valiosos e importantes tres puntos que había en juego y que, tanto a uno como al otro, le valían para huir de la quema, para alejarse de la zona conflictiva de la tabla.