La Verdad Digital
Viernes, 10 de marzo de 2006
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FÓRMULA 1
 
 
EDICIÓN IMPRESA
 
Nada es lo que parece en la Fórmula 1. Un escaparate multinacional, su oropel de lujo y sofisticación, su fulgor mediático, sus miles de tentáculos comerciales con vistas al exterior de los circuitos, y su mundo subterráneo, sus secretos llevados al extremo, su caparazón proteccionista por dentro. «Nadie sabe nada y la gente habla como si hubiera inventado la penicilina», advierte Adrián Campos, ex piloto, propietario de una escudería en la GP2 (la segunda división) y antiguo mánager de Fernando Alonso. Un mundo lleno de fetiches propios, de frases acuñadas a lo largo de años, en el que el piloto asturiano ha dejado para las hemerotecas una de las mejores sentencias que se recuerdan. «Si quieres un amigo en la Fórmula 1, cómprate un perro».
 
El nerviosismo se percibe ya en la atmósfera del G.P. de Bahrein. Fernando Alonso no es ajeno a la incertidumbre que provoca un nuevo comienzo. Es como si todo lo logrado -un doblete ni más ni menos- careciera de un valor real. Lucirá el número 1 en su coche, pero desconoce si, como sucedió en 2005 con el R25, su nuevo ingenio mecánico será el mejor de la parrilla. Confía en el trabajo realizado, pero han sido demasiados los cambios habidos como para apostar sobre seguro por su candidatura a la reelección. No teme una maniobra nociva para sus intereses de Renault ante su futura marcha a la competencia, pero lleva ya el tiempo suficiente en la F1 -cinco temporadas- como para saber que los deslices se pagan. Él ha cometido uno, hacer público el seguro de vida firmado con McLaren.
Fernando Alonso se enfrenta desde este fin de semana a un nuevo reto. Tiene ante sí un largo peregrinar con dieciocho estaciones de paso para demostrar que no es flor de un día, que el título logrado en 2005 y el número uno que portará en su R26 son señas de identidad que le pueden acompañar como nuevo rey de la velocidad. Atrás ha dejado la histeria colectiva que supuso su campeonato. Aprovechó el invierno para pensar en sí mismo y retornar al mundo real de los sentimientos más íntimos. Multimillonario cuando la gente de su quinta está finiquitando su paso por la universidad o busca su primer empleo, el piloto ovetense ha vuelto al asfalto y sólo piensa en confirmar lo que, ahora, es: el mejor piloto del mundo.
 

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Inscrita en el Registro Mercantil de Murcia al Tomo 1.709, Libro 0, Folio 41, Sección 8, Hoja nº MU34509, Inscripción primera.