Si alguien tiene la osadía de comparar las grandes vidrieras de la catedral de León con las de Murcia, de tamaño más discreto, debe saber que así se construyeron, adrede, por la luminosidad de nuestra ciudad mientras que en León deben aprovechar al máximo la poca luz natural propia del tipo de clima. ¿Y sabía usted que la capilla de los Vélez se construyó como un enterramiento familiar o que la bóveda del crucero estuvo pintada de azul como si de un cielo estrellado se tratara, pero que todo se perdió tras el terrible incendio del 2 de febrero de 1854?