El PP no negociará con el Gobierno el nombramiento de Miguel Ángel Fernández Ordóñez como próximo gobernador del Banco de España, pues considera que ese cargo nunca ha de ser ocupado por un «político de carné».
La elección del número dos del Ministerio de Economía supondría el fin de la reputación y la independencia del organismo, advirtió el presidente de los populares. Mariano Rajoy acusó al Ejecutivo de politizar «en exceso» las instituciones, y le recordó que tradicionalmente los dos grandes partidos nacionales pactan la designación del máximo dirigente del supervisor y de su subgobernador.
Así, los socialistas rechazaron en su momento al catedrático Luis Gamir, mientras que el PP vetó al ex ministro socialista José Manuel Eguiagaray. En la misma línea, el responsable económico del PP, Miguel Arias Cañete, subrayó que el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos carece de la independencia necesaria para ocupar el puesto, ya que habría de juzgar los efectos de las políticas que el mismo impulsó. «Es como querer ser toro y torero, o bombero y pirómano», comentó. El Ejecutivo, a su juicio, ha demostrado en los dos años que lleva en el poder que ni cree ni quiere la independencia de los reguladores como la Comisión de la Energía (CNE) y la del Mercado de Valores (CNMV).