Cinco institutos, 110 aulas de infantil, seis bibliotecas, tres museos, dos auditorios, un teatro y 29 centros culturales. Estas son algunas de las nuevas infraestructuras de carácter educativo o cultural que se han puesto a disposición de los murcianos en los últimos años.
También podría mencionar los programas y actividades creados durante los años de Gobierno Popular en el Ayuntamiento de Murcia o el reto conseguido de escolarizar a todos los niños de tres a seis años.
Pero eso no sería más que números. Serviría para explicarle a mi compañera de Corporación Marisa Guerrero la política cultural y educativa impulsada por esta Administración según su punto de vista: las cifras.
Pero a mí, como creo que le sucede a la mayoría de los murcianos, me interesan mucho más los murcianos. Los servicios, recursos y actuaciones que los poderes públicos ponemos a su disposición. Porque creemos en las personas más que en las quimeras.
Por eso, es un hecho incuestionable que los murcianos tienen a su alcance más y mejores recursos culturales de carácter municipal. Como no es mi intención extenderme mucho en este artículo, voy a referirme sólo a las últimas actuaciones impulsadas por el equipo de gobierno del Partido Popular en materia de bibliotecas, que se pueden concretar en:
Hemos duplicado el personal destinado a atender la Red Municipal de Bibliotecas de Murcia, lo que ha permitido ampliar el horario de apertura de las mismas.
Por primera vez, permanecen abiertas hasta las 21 horas.
Por primera vez, Murcia dispone de una biblioteca singular -en el Cuartel de Artillería- con horario ininterrumpido, de 9 a 22 horas, seis días a la semana (excepto domingos).
Por primera vez, todas las bibliotecas de la RMBM están de servicio los sábados por la mañana.
Por primera vez, Murcia no mantiene cerradas todas sus bibliotecas el mes de agosto.
Por primera vez, la actividad de préstamo de libros y revistas se ha sacado de los propios centros y, en verano, se lleva a las piscinas municipales. Son las denominadas bibliopiscinas, creadas en 2003.
Y todo esto se ha hecho con una gestión austera y rigurosa que ha permitido mejorar los servicios sin obviar el máximo ahorro en los recursos económicos.
Quizá esto es lo que no comprende mi compañera socialista en el Ayuntamiento: Que se puede dar más sin multiplicar los costes y sin escatimar tampoco dinero para cubrir las necesidades. Marisa Guerrero puede mirar el presupuesto desde 1995, pero no se lo recomiendo porque no le va gustar comprobar que ha aumentado un 170%, lo que supone un incremento anual del 15% aproximadamente.
Permítame que no entre a valorar lo de las clases de ciudadanía para niños de 3 años.
Francisco Porto Oliva es teniente alcalde de Educación del Ayuntamiento de Murcia