El gobierno argentino suspendió ayer miércoles las exportaciones de carne por un periodo de seis meses . Con esta medida espera frenar el alza de los precios del producto en el mercado interno. Argentina es el tercer exportador mundial de carne de vacuno, con ventas que el año pasado ascendieron a 1.390 millones de dólares (1.166 millones de euros).
La resolución fue anunciada a la prensa por la ministra de economía, Felisa Miceli, poco después de que el presidente Néstor Kirchner advirtiera a los ganaderos de que "no nos interesa exportar a costa del hambre y el bolsillo del pueblo argentino".
Aumento de la demanda
Miceli señaló que, en el contexto de recuperación económica del país, "la demanda de carne se ha incrementado notablemente, tanto a nivel local como internacional", debido a su competitividad por el tipo de cambio, como a circunstancias extraordinarias. Citó al respecto, "la salida de Brasil, primer exportador mundial de carne, del mercado internacional, producto de la fiebre aftosa desde octubre del año pasado".
"Al mismo tiempo, la circunstancia de la gripe aviar en Europa incrementa la demanda de carnes rojas, llevando los precios de la carne, a nivel internacional, a valores mucho más altos de los acostumbrados", agregó.
Miceli aclaró que quedan fuera de la suspensión "las exportaciones como la Cuota Hilton (que abarca a carnes de mayor calidad que se exportan a Europa) o los convenios país-país, pero éstos representan una pequeña porción del total de exportaciones".
El resto, unas 600.000 toneladas, "se volcarán en el mercado interno. Esta es la mejor manera de cuidar el bolsillo de la gente", señaló.
El miércoles el precio del kilo vivo de los vacunos superó el dólar en el mercado de Liniers, el mayor de Sudamérica, con lo que el alza en lo que va del mes supera el 20%.