La Asamblea General Extraordinaria de la Asociación de la Prensa de Murcia eligió anoche a Juan Antonio de Heras y Tudela como nuevo presidente, logrando el mayor respaldo de votos en la historia centenaria de la casa, al lograr 90 de los 151 votos emitidos, lo que supone un 59,6 por ciento.
Las elecciones a la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa levantaron una gran expectación, ya que la participación alcanzó un 80,7 por ciento. Del total de sufragios, 57 fueron para la candidatura encabezada por Marta Martínez, que se hizo con el 37,7 por ciento de los sufragios.
Además, se registraron dos votos en blanco (1,3 por ciento) y otros dos nulos (1,3 por ciento). La mesa electoral, presidida por Elías Ros Garrigós, y en la que actuó como secretaria Ana Belén Becerra, no dio por válidos cinco votos delegados a la candidatura de De Heras, que no llegaron a introducirse en la urna.
De esta forma, Juan Antonio de Heras y Tudela toma el testigo del hasta ayer presidente de la Asociación de la Prensa durante los últimos ocho años, Felipe Julián Hernández Lorca, quien ya anunció en el acto de celebración del Día del Patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, que no se presentaría a la reelección.
Acompañan a Juan Antonio de Heras como vicepresidentes Juan Tomás Frutos y Enrique Arnaldos, así como Carmen Guardia como secretaria y Josefina López como tesorera. Las vocalías las ocuparán Ana de la Cierva, Joaquín Azparren, Cristina Selva, Daniel Sigüenza y Alfonso de Celestino.
Como principal proyecto de la nueva directiva, el presidente electo se comprometió a la creación del Colegio Oficial de Periodistas, informaron fuentes de la Asociación de la Prensa de Murcia.
Tras el escrutinio y proclamación de la candidatura vencedora por el presidente de la Mesa Electoral, Marta Martínez pidió que constara en acta que se iba a impugnar el resultado de las votaciones argumentando discrepancias en el censo, que sí dio por válido antes de comenzar el proceso, así como por entender que podría haber irregularidades en las autorizaciones de voto, pese a que su interventor en la mesa electoral no apreció ninguna durante el transcurso del proceso.