La empresa Dubai Ports World se deshará de sus intereses en seis puertos estadounidenses, que amenazaban con ser objeto de una dura batalla entre el Congreso y la Casa Blanca, según ha anunciado hoy el senador republicano John Warner. El anuncio se produce después de que el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes aprobara anoche por 62 votos a favor y dos en contra una enmienda que prohíbe a esa empresa hacerse con la gestión de esos puertos, entre los más importantes del país.
Según anunciaba el senador, Dubai Ports World (DPW) transferirá la gestión de esos seis puertos -Nueva York, Nueva Jersey, Baltimore, Miami, Filadelfia y Nueva Orleans- a una empresa estadounidense. Además, el senador, asimismo presidente del Comité de las Fuerzas Armadas, ha leído un comunicado de la compañía ante el pleno del Senado, en el que se afirma que "DPW ha decidido transferir por completo la operación estadounidense... a una entidad estadounidense". Hasta el momento no está claro cómo la compañía piensa llevar a cabo esa escisión y si venderá sus activos en EEUU o mantendrá algún interés en ellos.
Según Warner, el propio primer ministro de los Emiratos Arabes Unidos, el jeque Mohamed al Maktum, "aconsejó a la empresa de que esta medida era la más apropiada". El presidente de EEUU, George W. Bush, había asegurado que vetaría cualquier legislación que impidiera que DPW se hiciera cargo de esos puertos. La amenaza de veto de Bush y la resistencia del Congreso, dominado por los republicanos, a aprobar la operación amenazaban con crear una costosa batalla política entre el Ejecutivo y el Legislativo, a 10 meses de unas elecciones en el Senado y la Cámara de Representantes.
Hasta el momento no está claro si la medida de DPW será suficiente para evitar que el Congreso apruebe su prohibición de la operación comercial. DPW iba a encargarse de la gestión de esos puertos tras un acuerdo para adquirir la firma británica P&O, responsable hasta ahora del manejo diario de esas instalaciones.