La televisión pública siria ha decidido eliminar de la pantallas, a partir de abril, a todas las presentadoras que incumplan «los estándares de relación entre peso y estatura». Según un comunicado del director general de la cadena, Fayez Al Sayegh, la medida trata de mostrar a los telespectadores más críticos «presentadoras en las mejores condiciones».
La cadena pone como ejemplo que los límites para las mujeres serán de «60 kilos para una estatura de un metro sesenta». El citado escrito no menciona en ningún momento a los presentadores varones, pero sí deja muy claro que toda empleada que incumpla dichos requisitos desaparecerá de la pequeña pantalla «hasta que baje de peso».
La decisión no ha sido bien recibida por la población femenina, a tenor de las consultas realizadas entre mujeres de la capital, que exigieron a la televisión que se centre en mejorar sus contenidos, en lugar de la imagen de sus presentadoras.
Una joven, que pidió ser identificada sólo como Yiola, dijo que «el director de la televisión siria debería tener más en cuenta la cultura y la calidad de la cadena». Otra mujer, que solicitó permanecer en el anonimato, manifestó que la cadena siria debería tomar ejemplo de otras televisiones árabes: «el bajo nivel de los presentadores de la cadena no tiene que ver con su aspecto físico».