El cementerio eclesiástico de Yecla no se libró del fuerte vendaval, y fueron importantes los daños que se registraron en panteones, lápidas y en las cubiertas de los edificios de los nichos, por el importante número de tejas que se desprendieron a causa de las fuertes rachas de viento.
El responsable del cementerio José Manuel Martí, aseguró que «se han producido caídas de cipreses y hasta una figura de un ángel de grandes dimensiones de mármol, que se ha desprendido de uno de los panteones, además de otros adornos propios de las sepulturas». Los encargados del camposanto yeclano aconsejaron ayer que no se visitara el cementerio por el peligro de desprendimientos de tejas que había.
Por otra parte, los bomberos de Yecla continuaron ayer realizando numerosas intervenciones para la retirada de ramas de árboles, vallas metálicas de obras y de carteles publicitarios de la vía pública, que fueron derribadas por las fuertes rachas de viento.
Una de las salidas que efectuaron en la mañana de ayer fue para retirar los escombros de parte de la fachada de una nave industrial, ubicada en el polígono de las Teresas, como consecuencia del fuerte vendaval que se registró en la tarde del domingo. La fuerza del viento llegó a ser tan virulenta que la pared de la citada fachada de entrada se desplomó.
Cae un árbol de 30 metros
El viento también dio un buen susto a María Dolores y Alfonso, un matrimonio de Archena que vio como un árbol que tenían en su pequeña huerta caía sobre un muro. «Lo plantaron hace más 60 años; y ayer -por el domingo- fue derribado por el viento », narraba ayer María Dolores, aliviada al ver que el árbol no causó daño alguno a ninguna persona.
«Le decíamos chacuta -al árbol- porque así llamaba mi suegro al hombre que lo plantó, pero no sabemos qué especie es; se parece al olmo», destacaba. Esta vecina de Archena aseguró que al ser un árbol tan grande tendrán que hacerlo trozos y sacarlo con una grúa.