La rambla de El Carmen registra cada día el paso de miles de vehículos desde que fuera asfaltada hace décadas. Además, descongestiona el casco antiguo de la pedanía, ya de por sí atestado de turismos. Durante los últimos años, el desarrollo urbanístico en la zona ha considerado la rambla como una salida normal, incluso un aliviadero a los problemas de tráfico. Así, es posible sortear Cabezo de Torres en dirección a Zarandona o Monteagudo sin atravesar la pedanía.
La decisión de la Confederación Hidrográfica provocaría, en primer lugar y según los vecinos, el aislamiento de decenas de viviendas en el camino de la Almazara y también sería necesario convertir en callejones otras calles del propio casco urbano, que también han unido su asfalto con el que cubre la rambla.