«Entró inconstitucional y sale inconstitucional». El paso del 'Estatut' por la ponencia del Congreso ha servido para muy poco, a ojos del PP. Federico Trillo, uno de los tres ponentes de esta formación, aseguró que el PSOE se ha dedicado a poner «gruesas capas de maquillaje» sobre el texto para simular que se acopla a la Constitución, pero a su juicio no han sido suficientes. La propuesta era y es, dijo, una «reforma encubierta» de la Carta Magna.
El hecho de que el preámbulo del Estatuto se refiera a Cataluña como nación, aunque sea de forma indirecta, resulta para los populares «inaceptable». A su juicio, lo que se pretende es que las Cortes avalen una «interpretación de lo que quiso decir el constituyente» que no responde a la realidad, es decir, que avalen que los términos «nación» y «nacionalidad» son intercambiables, y que éste último no es más que un eufemismo empleado en 1978 por prudencia.
Pero una de las cuestiones más perjudiciales para el conjunto de España es que, según su visión, «Cataluña se sitúa en una situación de paridad con el Estado». Pese a estas deficiencias, se negó a dar por hecho un recurso de su partido ante el Tribunal Constitucional una vez se apruebe el Estatuto.