El Gobierno recogió en público el guante lanzado por Mariano Rajoy para pactar la estrategia antiterrorista, así como la política territorial, pero en privado Rodríguez Zapatero consideró que es «muy difícil» consumar un pacto con el PP en esos ámbitos. El PP entendió que el Gobierno con estas consideraciones rechazaba la propuesta y la atribuyó a su «política sectaria».
El jefe del Ejecutivo y líder socialista aprovechó la reunión de la ejecutiva federal de su partido para analizar la propuesta lanzada por Rajoy en la clausura de la convención del PP. Rodríguez Zapatero indicó, según fuentes de la reunión, que es «muy difícil entenderse con un partido que plantea la deslegitimación del Gobierno» como el principal eje de su estrategia de oposición.
El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, consideró que sería útil un entendimiento con los populares en los terrenos antiterrorista y territorial, pero ese acercamiento se tiene que intentar sin que el partido opositor pretenda «tener sólo él la razón» y que «todos los demás estamos equivocados».
El secretario de organización, José Blanco, se mostró, a su vez, «totalmente de acuerdo» con la iniciativa de Rajoy, a quien emplazó a cumplir con las condiciones que él mismo puso a Zapatero para pactar la estrategia frente a ETA: dejar de utilizar el terrorismo en la contienda política, aceptar que es el Gobierno quien dirige la lucha antiterrorista y que el Poder Judicial es quien hace cumplir la Ley de Partidos, y no el Ejecutivo.