El Supremo ha ordenado investigar si las nueve centrales nucleares españolas cumplen la legalidad precisa para que sus piscinas de residuos funcionen como almacenes temporales hasta que exista un depósito definitivo para desechos de alta actividad radioactiva. Las cisternas que almacenan las barras de combustible gastado -el que las centrales extraen de su reactor cada dos años- tenían previsto agotar su capacidad en torno al 2010, pero la mayoría han realizado obras de optimización que les permitirán prolongar su funcionamiento. La Asociación de Municipios Afectados por Centrales Nucleares cuestionó anet el juez la legalidad de esa mejora. / JOSÉ A. ABÁSOLO