No confundir bajo ningún concepto esta historia de amor, poesía y amistad -eso sí, que acaba como el rosario de la Aurora-, que se cuenta en El cartero de Neruda, personaje que encarna Miguel Ángel Muñoz, por quien después de la serie Un paso adelante y otros cánticos nadie daba un céntimo de euro, nadie daba ni la hora ni el saludo, con El cartero siempre llama dos veces, ese dramón chino de película en la que un fogoso Jack Nicholson se come literalmente cruda y del tiempo a una no menos fogosa, y algo aturdida pero poco, esplendorosa Jessica Lange. Que no. Tampoco confundir la obra de teatro escrita por Antonio Skármeta, aquí y ahora adaptada y dirigida por José Sámano, con la película a la que dio lugar este sencillo texto que se convierte, por encima de todo, en un homenaje al poeta Pablo Neruda. Una película, El cartero (y Pablo Neruda), que dirigida por Michael Radford en 1995, e interpretada de forma memorable por Massimo Troisi en el papel de cartero, dejó llorando a moco tendido -los cines parecían tanatorios- a millones de espectadores en todo el mundo.