Mientras, los sindicatos creen que «no se está trabajando como se debiera en la prevención de riesgos laborales en Escombreras» y, en concreto, UGT incide en el último caso, ocurrido el 3 de enero, cuando un buzo que trabajaba a cincuenta metros de profundidad sufrió un síndrome de inmersión. Un portavoz del sindicato asegura que «su jornada laboral había expirado, aunque fue obligado a seguir buceando».
Era un especialista contratado en nómina por la empresa Instalaciones Submarinas de Barcelona SA, que tiene subcontratada la instalación de todas las tuberías del nuevo muelle. Una portavoz de la Autoridad Portuaria afirma que la muerte ocurrió fuera de aguas del ámbito de esa obra y en una tarea que nada tiene que ver con el superpuerto.
En el año 2001 sólo hubo un accidente porque fue el año en que se hicieron las voladuras con dinamita en la punta de Aguilones, de donde se extrajo la piedra necesaria en la construcción de las escolleras del superpuerto y una parte de la arena necesaria para los rellenos.
Los trabajos, en los que ya se han invertido 11.500 millones de pesetas, se cobraron setenta y seis bajas laborales por accidente en 2003, así como 23 en el ejercicio anterior.