Como estaba previsto, el Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de ley de igualdad entre hombres y mujeres. Según una encuesta del INE que acaba de publicarse, los hombres ganan un 40,6% más que las mujeres en España. La ventaja salarial masculina se registra en todas las ocupaciones y ni siquiera la formación protege a las mujeres contra la discriminación salarial: Los licenciados universitarios ganan un 51% más que las licenciadas. También se advierten con claridad los efectos de la asimetría en el reparto de las tareas domésticas: cada año, 380.000 mujeres abandonan su trabajo para ocuparse de su familia o por motivos personales; sólo 14.500 varones dan el mismo paso. Es evidente sin embargo que esta situación no cambiará significativamente por el mero hecho de promulgar una ley: tras ella hay siglos de aculturación en la desigualdad, de hábitos adquiridos y de elaboración cultural machista. Sin embargo, parece claro que por la vía normativa se podrá crear conciencia clara de que esta desigualdad es abiertamente injusta y, por lo tanto, de que hay que luchar contra ella por todos los medios.