Ciento veinte partidos, cinco años jugando en la defensa, toda una trayectoria profesional en el Murcia, actuando como titular, cada vez más indiscutible, en las tres categorías superiores del fútbol profesional, un gol marcado en la temporada de su debut como grana, en Segunda B, dos años seguidos sin hacer un tanto y un remate el sábado, luego de cuatro encuentros sin que el Murcia hiciera un solo gol, convencieron al croata de las apuestas perdidas a descubrir al salmantino Iván Javier Cuadrado, recién cumplidos los 27 años, de que lo suyo es jugar de delantero centro. Ni Colón, ni Graham Bell, ni Edison ni Servet alcanzaron descubrimientos de tal valía; ni siquiera aquel señor que se llevó el sorpresón de inventar la penicilina.