El FC Cartagena recuperaba ayer las buenas sensaciones de la primera vuelta -estilo de juego, velocidad, llegada por banda-. Se puso por delante por dos veces, pero acabó cediendo un empate in extremis ante un Sevilla que no dio nunca la batalla por perdida. Argumentos suficientes para que el empate acabara sabiendo a derrota, tal y como confesaba Mariano Sánchez al término del partido. El centrocampista, que se perderá el próximo encuentro ante el Córdoba por acumulación de amarillas, asegura que «el equipo ha recobrado su mejor juego y se ha movido con comodidad, manejando en todo momento los tiempos del partido, por eso no nos esperábamos el segundo gol del Sevilla, que ha sido un jarro de agua fría para todos, y ya hemos sido incapaces de hacer un tercer gol más para llevarnos la victoria. Sólo por eso considero el resultado negativo».