La etapa de Collado Bermejo nunca defrauda. Y este año, tampoco. No hubo las pésimas condiciones climatológicas del año pasado, pero sí tanta emoción como entonces. Todos los kilómetros anteriores -hasta llegar a los últimos veinte- quedaron en aguas de borrajas en cuanto comenzaron las primeras rampas del alto de Espuña. La escapada de Carlos García Quesada -ha demostrado estar en una excelente forma después de haber ganado la Vuelta a Andalucía- y la caza que intentó, y casi consigue, el italiano Damiano Cunego -«quiero sacarme la espina del año pasado y ganar en honor a Marco Pantani en la cima que lleva su nombre», me diría en la salida- valió por todo.