La Gerencia de Urbanismo ha aprobado definitivamente el Plan Especial de la muralla de Lorca que era un compromiso del Ayuntamiento con la Dirección General de Cultura cuando se aprobó el Plan especial del recinto histórico. El estudio incluye una valoración sobre las actuaciones que deben realizarse para la recuperación de lo que queda de esa muralla que asciende a 3,4 millones de euros.
El concejal de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Josías Martínez Fajardo, informó que este plan afecta a todos los elementos arquitectónicos del sistema de cerramiento de los distintos recintos amurallados que tuvo Lorca durante la Edad Media.
El redactor del proyecto es el arquitecto Alfredo Vera Botí, que también dirigió los trabajos de restauración del Huerto Ruano y de la catedral de Murcia. Cultura ya ha dado el visto bueno al plan una vez que se han incorporado al mismo las consideraciones aportadas.
El edil indicó que el primer objetivo del plan es la detección de los problemas y deterioros de los restos que aún se conservan de la muralla. Asimismo contempla la planificación por fases de los trabajos precisos para su rehabilitación y puesta en valor, tanto por las distintas administraciones como por los particulares cuyos inmuebles están integrados o forman parte de esos restos.
Los expertos tendrán que intervenir en tramos de muralla enterrada, en paños de fortificación encerrados dentro de edificios construidos posteriormente, en inmuebles que afectan a zonas contiguas a la muralla y en paños exentos.
El documento realizado por Vera Botí distingue las actuaciones a llevar a cabo en tres localizaciones situadas en el castillo y su muralla inmediata, en las murallas del primer recinto fortificado localizadas en las calles Cava y Zapatería y en la muralla de segundo recinto correspondiente a la zona más externa y aparentemente desaparecida al no encontrarse en niveles superficiales.
Las intervenciones más urgentes que prevé el plan tienen un presupuesto estimado de 484.134 euros, las que se ejecutarán a corto plazo costarán 871.230, las que se llevarán a cabo a medio plazo supondrán 840.000 euros y las que se lleven a cabo a largo plazo precisarán una inversión de 1,2 millones de euros.
La muralla de la ciudad, de la que están visibles tramos en las calles Rambla y Gigante, en su mayor parte y hasta las recuperaciones hechas en el Conservatorio, el convento de las Mercedarias y en algún otro solar de ese mismo entorno de la calle Cava, eran muros ocultos, muy manipulados por las reformas que a lo largo de los siglos sufrieron los edificios a ella adosados.
Son murallas de espesores muy grandes, construidas de tapiales pobres, salvo en las esquinas de los torreones. Cuando se descubren los tramos se aprecia una degradación generalizada y su mantenimiento, como indica el estudio, no se puede confiar en la estabilidad de esos muros. Existen pruebas arqueológicas de derrumbes por el empuje de las tierras acumuladas y las filtraciones de agua. El estudio recomienda que no se dejen alzados al aire con alturas que superen los cuatro o cinco metros.
El plan, que contiene fichas de catalogación para cada tramo de la muralla incluida la del castillo, plantea las diversas situaciones que se dan y las dificultades de recuperación en aquellas zonas en que está formando parte de edificaciones. Y reconoce que la muralla del segundo recinto ha desaparecido por completo.