Es complicado imaginarse tres aeropuertos internacionales operando en un radio de 75 kilómetros y a un máximo 45 minutos de distancia. Este escenario es el que se dibuja en el horizonte apoyado en San javier, Corvera y Alicante. El organismo ministerial Aena, lejos de reducir o acompasar sus inversiones al futuro aeródromo de Corvera que promueve el Gobierno murciano, está incrementando el ritmo de las obras y duplicando literalmente todas sus instalaciones junto al Mar Menor. Es más, no tiene previsto retirarse de San Javier. No es que se vea obligado a hacerlo, ya que presta un buen servicio. El problema está en que chirría tantos aeropuertos.