El nuevo geriátrico San Pablo, que se inauguró hoy junto a la ermita de San Roque de Ceutí, tiene capacidad para 102 personas y será atendido 22 profesionales, entre médicos, ATS, podólogos y trabajadores sociales, que serán 50 cuando se encuentre a pleno rendimiento.
Con una inversión de tres millones de euros, ocupa una superficie de 3.900 metros cuadrados en tres plantas, cada una de ellas con 20 habitaciones dobles o individuales, un comedor y salas de lectura, televisión, curas y baño geriátrico.
En el semisótano se ubican las consultas médicas, las salas de fisioterapia y enfermería, capilla, lavandería y peluquería, y en la planta superior se hallan las oficinas.
El recinto exterior, con una superficie de 6.045 metros cuadrados, dispone de una zona ajardinada y de una plaza.
En el acto de inauguración, presidido por la consejera de Trabajo y Política Social, Cristina Rubio, y el alcalde de Ceutí, Manuel Hurtado, la primera destacó la colaboración entre el sector privado y la administración, que en esta residencia se materializará con la oferta de plazas para residentes, especialmente con gran minusvalía, a través de su departamento, que no ha financiado la construcción el centro.
Hurtado dijo que el geriátrico complementa el servicio que presta la residencia de mayores municipal, y subrayó la importancia de la inversión realizada, a la que ha contribuido el ayuntamiento con una ventajosa venta de los terrenos que ocupa y la provisión de servicios urbanos en una zona que carecía de ellos.
El apoderado de la sociedad propietaria del geriátrico, José Miguel Marín, señaló que el objetivo del centro es "la atención integral y bienestar total de los residentes".
El centro, añadió, mantiene un concierto con especialistas para atender cualquier tipo de patologías de los residentes.