Un incendio, que se convierte en el escenario de un asesinato, será el hilo conductor del último capítulo de esta temporada de CSI Miami. Esta producción estadounidense de Telecinco se despide como la serie extranjera de mayor audiencia, con una media de 4,5 millones de espectadores y una cuota de pantalla del 24,3%.
En el episodio final, titulado Nada que perder, un grupo de presos se suma a las labores de extinción de un incendio. Cerca del escenario aparece un cadáver, en la boca de un cocodrilo. El individuo está cosido a balazos. Con este capítulo Horatio (David Caruso) y su equipo se despiden por unos meses de Telecinco. Previsiblemente, la próxima semana tomará el relevo CSI Las Vegas. Hasta ahora, Telecinco completaba el horario estelar del lunes con una reposición de las historias de Gil Grissom (William L. Petersen), cuyos seguidores son legión en una serie de culto que aún mantiene el interés.