El servicio ferroviario que presta la compañía Renfe entre Cartagena y Madrid podrá experimentar a partir del próximo verano una sensible mejoría con cinco nuevas locomotoras diesel, según ha adelantado el consejero de Obras Públicas, Joaquín Bascuñana. Finalmente se ha aparcado el proyecto para remotorizar antiguas máquinas con el fin de adaptarlas a una velocidad máxima de entre 140 y 160 kilómetros por hora.
La compañía Renfe sacó a concurso la compra de 15 nuevas máquinas diesel para tirar de los vagones talgo, cinco de las cuales comprometió para la Región de Murcia. De hecho, estas unidades debían estar operativas el año pasado, pero se han retrasado al actual. Las locomotoras están terminadas en los talleres ferroviarios de Valencia, y necesitarán varios meses de prueba antes de que puedan prestar servicio. Alcanzarán los 200 kilómetros por hora.
El objetivo es que el tiempo de viaje entre Cartagena y Madrid pueda acortarse entre 20 y 25 minutos a partir del próximo verano. La entrada en servicio de estas máquinas irá acompañada con el funcionamiento del nuevo sistema de seguridad CTC que ya ha sido instalado entre Cartagena y Chinchilla.
El CTC se encuentra todavía en fase de pruebas; y acumula un ostensible retraso respecto de los calendario comprometidos. Su instalación se aceleró después del trágico accidente ferroviario de Chinchilla en el verano del 2003, pese a que esta mejora ya había sido adjudicada meses antes sin que las obras comenzaran. Ahora, más de dos años y medio después, el CTC sigue sin estar en servicio.