En un ambiente carnavalesco y festivo se desarrolló ayer la concentración organizada por la coordinadora La Región de Murcia no se vende, bajo el lema Por un auténtico desarrollo sostenible y en la que manifestó su oposición al «monocultivo del ladrillo» en la Región. Música en directo, desde la más tradicional -una cuadrilla- hasta la más actual; disfraces, malabarismos; y es que, como decía uno de los asistentes, «la fiesta también puede ser reivindicativa».
Unas mil personas -1.500 según la organización- , en su mayoría jóvenes, asistieron ayer a la plaza del Ayuntamiento de Murcia que se convirtió en un punto de entretenimiento y diversión para todos los asistentes, a la vez que se exhibían numerosas pancartas en favor de la huerta, las cañadas reales o el medio ambiente, y en contra de los resort.
Héctor Quijada, portavoz de la Coordinadora -formada por 50 asociaciones-, dijo que el objetivo del acto no era otro que «se vea también en la calle el trabajo que hacemos y defendemos, ya que somos miles los murcianos que cuestionamos este modelo de desarrollo» que se está llevando a cabo en la Región.
Asimismo, Quijada añadió que entre las demandas del movimiento está que se derogue la «ley del Suelo y se cambie por una que no se limite a venderlo, sino que se gestione y se proteja de verdad».
Por su parte, el presidente de Anse, Pedro García, anunció que el próximo lunes, el presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, les recibirá para celebrar una reunión en la que le plantearán dos temas fundamentales: el proyecto urbanístico de La Zerrichera, que está a punto de ser aprobado, y las propuestas de desarrollo urbanístico de la zona sur del Mar Menor por parte de varios ayuntamientos, en especial el de Cartagena.
El presidente de Anse fue rotundo en cuanto al asunto del paraje aguileño. «No hay posibilidad para la negociación; lo único aceptable es que se abandone el proyecto», aseguró, y añadió que el acto de ayer es una llamada de atención a la opinión pública pero la manifestación «grande» será la del 5 de julio, en Murcia, el Día Mundial del Medio Ambiente.
Sobre las siete de la tarde se procedió a la lectura de un manifiesto por parte de Fernando Bernabé, miembro de la asociación Volver a la Tierra, y de Elena Feliú, de Sierra Espuña no se vende. En éste, se recalcaba la importancia de derogar la ley del Suelo y de «crear una nueva normativa dirigida a impedir la especulación del suelo». Además, se reclamaba la diversificación de «los medios que generan riqueza en la Región, los cuales no deben consumir en exceso los escasos recursos naturales que poseemos, particularmente el agua».
En la plaza se instalaron también numerosos puestos en los que se recogían firmas en apoyo a la Coordinadora, así como de asociaciones que ofrecían información sobre sus actividades.