La Catedral de Tudela, que comenzó a construirse en 1168 sobre los restos de la mezquita mayor, y las obras de rehabilitación que en ella se están realizando podrán conocerse en la exposición Tudela: el legado de una Catedral, que permanecerá abierta del 29 de agosto al 30 de noviembre.
Tudela, el legado de una Catedral se plantea como un recorrido guiado que podrá realizarse como visita libre con audioguías, en la que el público puede seguir un itinerario señalizado por el interior de la catedral; o a través de visitas teatralizadas, en las que personajes relevantes relacionados con la catedral tudelana ejercerán de guías, introduciendo al visitante en los secretos de un templo con más de 800 años de historia bajo sus bóvedas.
Las visitas se complementarán con una muestra temporal dedicada a las excavaciones arqueológicas y a la intervención arquitectónica. Otro elemento destacado será la capilla del Espíritu Santo, donde se da a conocer el modo constructivo de sus yeserías. El lugar ha sido sometido a un complicado proceso de restauración y se ha recuperado un muro de la mezquita.
De igual forma, los visitantes podrán admirar en la cabecera de la catedral un hermoso conjunto artístico, desconocido hasta ahora, compuesto por la sacristía barroca redecorada en estilo neoclásico con retratos de hombres ilustres, de Diego Díaz del Valle; una antesacristía barroca, cuya pintura original se ha reconstruido y que luce el escudo de quien posiblemente la financió; una antesala capitular en la que se han recuperado las pinturas murales de motivos arquitectónicos neoclásicos; y una imponente sala capitular que el Deán Camargo quiso construir a imitación de otras grandes catedrales de la época, del pintor Vicente Berdusán.